23.9.05
O incrible mundo de Borjamari
A ruta P´allá
Como andaba pluz ultra del puntillo no pude regrezar a Coruña y me quede a dormir en la caza de Juanete. A mi madre la avizé por zmz "Mami m qdo en SdC a celebrar mi última nta de sptiembre. Un mega 9. Ez en zerio" En zu primer zmz mi madre me contezto "A estas alturas ya eres bastante mayorcito. Si te quieres quedar en Santiago quédate pero no me mientas por favor". No zé creía la tía que había zacado un nueve. La tuve que llamar (un poco borrachete ya) y le tuve que poner a Juanete (en la mizma condición que yo) que le juraba por zu abuela, que ez la perzona máz quiere en ezte mundo, que lo de mi nota era verdad. Al final, por perzuazión, acabamoz convenciendo a mi madre de que lo del nueve era verdad.
La noche ze alargó y acabamoz en un antro a laz zeiz de laz mañanaz hablando con un paizano que había dizcutido con zu mujer y que quería empezar loz tramitez de zeparación. Ahí eztabamoz Juanete y yo con nueztroz cubalitroz convenciendo al tipo de que la familia era lo máz importante, de que no ze debía zeparar, que era una dizcuzión de nada. Tanto le debimoz dar la braza que el zeñor terminó por abrazarnoz diciendo que teníamoz razón, que el amaba a zu mujer y que zu mujer y zuz hijoz eran lo máz importante en zu vida. Noz decía, entre lágrimaz, que eramoz loz "apoztolez del cubalitro", que habíamoz zalvado zu matrimonio y otraz cozaz tan bonitaz, tan bonitaz, que empezamoz a llorar nosotroz también.
Noz recogimoz a eso de laz ziete. El señor ze fue a zu caza dando ezez y nozotroz ("loz apoztolez del cubalitro") para el pizo de Juanete zintiéndonoz buenaz perzonaz porque entre caña, copa y cubalitro habíamoz hecho nueztra buena obra del día, de la noche, o mejor, de la mañana.
|
A ruta P´allá
Cacho rezacón!!! Ayer pa celebrar el nueve me fui con un amigo (Juanete) a hacer la ruta P´allá que conzizte en ira a la calle Cardenal Payá y dezde el primer bar zeguir "todo p ´allá" hazta que aguante el cuerpo (que mínimo tiene que zer hazta pazar la facultad de historia).
Como andaba pluz ultra del puntillo no pude regrezar a Coruña y me quede a dormir en la caza de Juanete. A mi madre la avizé por zmz "Mami m qdo en SdC a celebrar mi última nta de sptiembre. Un mega 9. Ez en zerio" En zu primer zmz mi madre me contezto "A estas alturas ya eres bastante mayorcito. Si te quieres quedar en Santiago quédate pero no me mientas por favor". No zé creía la tía que había zacado un nueve. La tuve que llamar (un poco borrachete ya) y le tuve que poner a Juanete (en la mizma condición que yo) que le juraba por zu abuela, que ez la perzona máz quiere en ezte mundo, que lo de mi nota era verdad. Al final, por perzuazión, acabamoz convenciendo a mi madre de que lo del nueve era verdad.
La noche ze alargó y acabamoz en un antro a laz zeiz de laz mañanaz hablando con un paizano que había dizcutido con zu mujer y que quería empezar loz tramitez de zeparación. Ahí eztabamoz Juanete y yo con nueztroz cubalitroz convenciendo al tipo de que la familia era lo máz importante, de que no ze debía zeparar, que era una dizcuzión de nada. Tanto le debimoz dar la braza que el zeñor terminó por abrazarnoz diciendo que teníamoz razón, que el amaba a zu mujer y que zu mujer y zuz hijoz eran lo máz importante en zu vida. Noz decía, entre lágrimaz, que eramoz loz "apoztolez del cubalitro", que habíamoz zalvado zu matrimonio y otraz cozaz tan bonitaz, tan bonitaz, que empezamoz a llorar nosotroz también.
Noz recogimoz a eso de laz ziete. El señor ze fue a zu caza dando ezez y nozotroz ("loz apoztolez del cubalitro") para el pizo de Juanete zintiéndonoz buenaz perzonaz porque entre caña, copa y cubalitro habíamoz hecho nueztra buena obra del día, de la noche, o mejor, de la mañana.
Comments:
Publicar un comentario